Sin desgaste - Los procesos en entornos de vacío favorecen la limpieza de las ciudades

Sin desgaste - Los procesos en entornos de vacío favorecen la limpieza de las ciudades

Los sistemas de vacío centralizados representan un método de tratamiento de residuos sin precedentes: sin contenedores, sin vehículos de recogida de basura, sin ruido y con emisiones mínimas.

Después de la Primera Guerra Mundial, con más de cinco millones y medio de habitantes, la ciudad de Nueva York tuvo que prepararse para superar a Londres como la ciudad más grande del mundo. Ya ostentaba el título de la ciudad más moderna, pero todavía debía hacerse cargo de más de 1000 toneladas de excremento de caballos todos los días, sin mencionar los residuos de sus habitantes. Posteriormente, en 1922, la revista Science and Invention desarrolló ideas como la de un sistema de vacío centralizado en toda la ciudad para tratar las enormes cantidades de residuos.

Una idea probada desde 1961

La magnífica idea llegó quizás demasiado pronto, pero no era en absoluto poco realista, como se demostró poco después. Durante ese mismo año, un hospital de Sollefteå, Suecia, instaló el primer sistema centralizado de tratamiento de residuos que funcionaba con tecnología de vacío. Cuatro años después, Ör-Hallonbergen, también en Suecia, diseñó el primer sistema de recogida de residuos para una zona residencial. En la actualidad, se calcula que existen más de 1000 sistemas de este tipo en todo el mundo y que la tendencia va al alza.

Para operar un sistema de tratamiento de residuos se requiere una infraestructura especial. El vacío se genera en una estación central donde los residuos aspirados se recogen para realizar un tratamiento posterior. Los desechos viajan por un sistema de tuberías subterráneo a más de 70 km/h. Su destino son unidades receptoras ubicadas en el extremo opuesto. Es en estas unidades donde se depositan los residuos de manera similar a como se haría en un contenedor de basura.

Ventajas de un tratamiento de residuos centralizado

La tecnología de vacío ofrece una serie de ventajas en comparación con los sistemas de tratamiento convencionales, ya que, por ejemplo, utiliza contenedores de plástico y no requiere vehículos de recolección. Al no necesitar vehículos para la recogida, se elimina el ruido y las emisiones de CO2, y se reduce el tráfico. Los sistemas centralizados, a su vez, mejoran de manera significativa el rendimiento energético y la protección del medio ambiente.

Además, se evitan los excesos de residuos en las estaciones de tratamiento ya que cuentan con un sensor que detecta cuándo se alcanza la capacidad máxima. Cuando esto ocurre, se abre una válvula y el contenido se succiona. Todo el sistema está sellado herméticamente, lo que evita cualquier tipo de problema higiénico.

Esta ventaja es de vital importancia en el caso de cocinas de restaurantes dentro del sector de la hostelería. Diariamente, se acumulan grandes cantidades de residuos orgánicos como desechos vegetales, cáscaras de frutas, semillas, sangre o las partes que no se utilizan en el procesamiento de carnes. Al utilizar tecnología de vacío, dichos residuos se pueden transportar rápidamente de manera higiénica hasta un punto de recolección a través de un sistema de tuberías.


Menos aguas residuales y un mejor reciclaje

El agua es el elemento que se utiliza normalmente para retirar los residuos anteriores. La ingente cantidad de agua residual que se genera en el proceso se puede reducir de manera significativa con tecnología de vacío, lo que, a su vez, reduce los costes de tratamiento de manera notable. De esta forma, los desechos orgánicos concentrados se pueden tratar de forma más eficiente ya sea para la incineración, para la conversión a biogás o para convertirlos en la materia prima de fertilizantes ricos en nutrientes.

Las ventajas de los sistemas de vacío centralizado, que ya se encuentran en funcionamiento, no solo sirven al sector industrial sino también a zonas residenciales densamente pobladas, así como a grandes superficies como hospitales, aeropuertos o centros comerciales. También son una pieza clave en proyectos urbanísticos ambiciosos como los que se llevan a cabo en China o en los Emiratos Árabes y en muchas ciudades europeas. Los expertos están de acuerdo en que los sistemas de vacío centralizado tendrán un papel crucial para la tecnología de tratamiento del futuro.

Busch se encarga de suministrar tecnología de vacío para sistemas de tratamiento en varios países desde 1980.


Ventajas de un tratamiento de residuos centralizado

¿Por qué invertir en un sistema de vacío para el tratamiento de residuos si ya existen sistemas de tratamiento convencionales con contenedores de plástico que tampoco requieren vehículos de recogida? Según los fabricantes de este tipo de sistemas, existe un gran número de ventajas y, a su vez, cualquier inversión en sistemas de vacío reportará beneficios gracias al ahorro conseguido.

Actualmente, no es raro encontrarse con contenedores o papeleras saturadas en espacios públicos. El vaciado con sensores en las estaciones de tratamiento pondrá fin a esta problemática. Los camiones de recolección no serían necesarios, por lo que se reduciría la contaminación y el ruido, y los centros urbanos, así como los barrios más ilustres se beneficiarían de la reducción del tráfico. Los sistemas centralizados, a su vez, mejoran de manera significativa el rendimiento energético y la protección del medio ambiente. Se podría realizar también una clasificación de desechos utilizando, por ejemplo, bolsas de colores diferentes que se puedan detectar y clasificar.

Reciclaje orgánico

La tecnología de vacío aplicada a la retirada de desechos orgánicos es particularmente importante dentro del sector alimentario. Para esta aplicación en particular, se requieren tuberías de menor tamaño que se pueden instalar en sistemas ya existentes. El vacío permite que los residuos se puedan transportar de manera rápida e higiénica al punto de recogida. Este proceso no requiere el uso de agua adicional para la limpieza y también evita la proliferación de parásitos, ya que los residuos no esperan a ser recogidos, momento en el cual, estos organismos aparecen.

Los desechos alimentarios también se pueden emplear para la combustión, se pueden convertir en biogás o bioetanol en sistemas de fermentación o pueden someterse a un proceso de carbonización hidrotermal (HTC) para transformarlos en lignito. A su vez, los nutrientes de los residuos orgánicos concentrados también se pueden utilizar para producir alimentos para animales o como materia prima en nutrientes ricos en fertilizantes.


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