Agua dulce del mar - La tecnología de vacío reduce el consumo energético durante la desalinización

Agua dulce del mar - La tecnología de vacío reduce el consumo energético durante la desalinización

El agua es un recurso cada vez más escaso a medida que aumenta la población global, por lo que aprovechar las reservas inagotables que ofrece el agua salada es la opción más plausible. El agua dulce potable se extrae del agua del mar a través de desalinizadoras en las que la tecnología de vacío tiene un papel crucial.
01_Desert.jpg

Los procesos con vacío incrementan la eficiencia

Existen dos métodos diferentes para separar la sal del agua de mar: con o sin evaporación. La denominación técnica del proceso que incluye la evaporación es "Fase de transición". Durante la evaporación, el agua pasa del estado líquido al gaseoso y todas las sustancias que tienen un punto de ebullición superior al del agua se mantienen. La sal es una de esas sustancias. Posteriormente, se realiza un proceso de destilación para que el vapor vuelva al estado líquido como agua dulce.

Este principio es el que se utiliza en muchas desalinizadoras de agua de mar. Para maximizar la eficiencia, normalmente este proceso se lleva a cabo en condiciones de vacío; el agua de mar se debe calentar a una temperatura de aproximadamente 115 °C con una presión atmosférica para conseguir la evaporación. Sin embargo, en condiciones de vacío, la evaporación se puede conseguir a temperaturas mucho más bajas. Con un vacío de aproximadamente 42,4 mbar se puede conseguir incluso a 30 grados Celsius. "La tecnología de vacío nos permite utilizar de manera eficiente la energía térmica que aplicamos", explica el Dr. Markus Spinnler, de la Verein Deutsche Meerwasserentsalzung (asociación alemana de desalinización de agua marina).

Pequeñas pero eficaces

Existe una gran variedad de métodos que no utilizan la "Fase de transición". Se llevan a cabo procesos con membrana, por ejemplo, conocidos como "ósmosis inversa". En estos procesos, el agua salada o contaminada se comprime con una membrana que solo permite el paso de las moléculas de agua y que atrapa las partículas no deseadas como los iones de sal.

La destilación por membrana es un proceso híbrido en el que se utilizan tantos medios térmicos como mecánicos para separar el agua de la sal. Por un lado, la tecnología de vacío reduce la temperatura de evaporación y, por otro, se utiliza para retirar gases cuyas moléculas son tan grandes que pueden obstruir los poros de la membrana. "La destilación por membrana permite que las instalaciones pequeñas funcionen como instalaciones de gran tamaño", comenta el Dr. Markus Spinnler. "La tecnología de vacío mejora el rendimiento y la eficiencia económica".

La desalinización suministra agua a 300 millones de personas

Existe un gran número de regiones que sufren escasez de agua y la cifra aumenta cada vez más al mismo ritmo que la gravedad. Esto se debe en gran parte al cambio climático, que ha secado una gran cantidad de regiones. A su vez, el crecimiento económico y demográfico global ha aumentado y el consumo de agua per cápita crece al ritmo que lo hace el desarrollo económico. Además, el incremento en la población es, por lo general, mucho mayor en zonas donde el agua dulce es particularmente difícil de obtener, como los alrededores del Golfo Pérsico, las zonas áridas de África, América del Norte, Asia Central o la costa norte del Mediterráneo.

Según los datos de la International Desalination Association (IDA), en junio de 2015, existían 18 426 plantas de desalinización en funcionamiento en todo el mundo con una capacidad de aproximadamente 87 millones de metros cúbicos que suministraban agua a cerca de 300 millones de personas. En Israel, por ejemplo, aproximadamente el 40% de la demanda de agua está cubierta por agua proveniente de desalinizadoras; es el país con el mayor porcentaje del mundo. Aparte de las de Israel, las plantas más importantes están ubicadas en los estados del Golfo, Australia y California. Las previsiones indican que habrá un marcado crecimiento de la desalinización tanto a medio como a largo plazo.

Busch se ha encargado de suministrar tecnología de vacío a las plantas desalinizadoras de todo el mundo durante más de 30 años.


Incluso Londres necesita agua de mar

Incluso en Inglaterra, donde los niveles de agua de lluvia son bastante elevados, existen zonas con escasez de agua. En 2010, comenzó a funcionar una planta desalinizadora en la desembocadura del Támesis para suministrar agua a la metrópolis de Londres. La planta puede generar 150 millones de litros de agua dulce por día proveniente del agua marina durante la marea baja. El consumo de agua londinense supera a la capacidad de los recursos de agua dulce de la región. El crecimiento demográfico y económico ha aumentado de manera progresiva el consumo de agua.

Otras grandes ciudades como Pekín, Nueva York y Los Ángeles se enfrentan a la misma situación. Dichas regiones extraen el agua de zonas lejanas a través de un complejo sistema de canales o están comenzando a instalar plantas desalinizadoras.

Además del elevado consumo de agua en las grandes ciudades, la agricultura también está contribuyendo a incrementar la escasez de este recurso. La demanda que las reservas de agua dulce natural deben satisfacer es tan grande que la regeneración por medios naturales es prácticamente imposible. Lo cierto es que la necesidad de preservar las reservas y buscar nuevas fuentes de agua es cada vez más acuciante.


Suscríbase al boletín "World of Vacuum"
Suscríbase hoy mismo y manténgase al día de las novedades del mundo de la tecnología de vacío.

SUSCRIBIRSE

¿Quiere saber más?
Póngase en contacto
con nosotros directamente (Busch Chile):
+56 (02) 23 76 51 36 Formulario de contacto