Suministro centralizado: envasado al vacío rentable para preservar el aroma

Maulburg - La planta de producción de café Mondeléz, en Berlín, que elabora unas 100.000 toneladas de café al año, es uno de los mayores tostaderos de café del mundo. El producto se envasa al vacío, lo que garantiza la conservación del mismo durante año y medio sin pérdida del aroma. El suministro de vacío a todas las líneas de envasado se lleva a cabo de forma centralizada por medio de un sistema de vacío Busch de gran rendimiento energético.
El sistema de vacío centralizado mantiene un suministro de vacío constante para las líneas de envasado de café.

La planta de producción de café Mondeléz, en Berlín, que elabora unas 100.000 toneladas de café al año, es uno de los mayores tostaderos de café del mundo. El producto se envasa al vacío, lo que garantiza la conservación del mismo durante año y medio sin pérdida del aroma. El suministro de vacío a todas las líneas de envasado se lleva a cabo de forma centralizada por medio de un sistema de vacío Busch de gran rendimiento energético.

La planta de producción de café de Mondeléz situada en el distrito berlinés de Neukölln lleva funcionando desde 1981. En dicha planta se elaboran cafés de las marcas Jacobs, Onko y Hag, aunque la marca «Jacobs Krönung», también conocida como «Jacobs Monarch», absorbe la mayor parte de la producción.

El café se envasa en varias líneas de envasado equipadas con rotores en los que se llenan y sellan los paquetes que contienen el café. El aire contenido en el envase se extrae en la campana de vacío a través de una ligera abertura en el paquete, tras lo cual el mismo se sella. Cada una de estas máquinas de envasado estaba equipada originalmente con entre dos y cuatro bombas de vacío de paletas rotativas cuya misión era la de generar el vacío necesario para el envasado.

El jefe de mantenimiento, Renald Lange, buscaba una solución más rentable para la generación de vacío con el objetivo de reducir el número de bombas de vacío de paletas rotativas del total de 28 unidades. Renald Lange consultó esta cuestión a nuestros ingenieros de proyecto y el resultado fue un sistema de vacío centralizado al que están conectadas las once líneas de envasado. Diez de las once líneas funcionan de manera continua, mientras que una se encuentra en modo de espera.

El sistema de vacío centralizado específicamente diseñado para Mondeléz lleva funcionando las 24 horas del día en tres turnos, seis días a la semana, desde el verano de 2010. Dicho sistema consta de diez bombas de vacío, junto con otras dos adicionales en un grupo de bombeo de reserva. El control de suministro garantiza un vacío permanente y uniforme en el sistema de tuberías.

El principal motivo para la centralización del suministro de vacío fue el ahorro energético. Gracias a la disminución del número de bombas de vacío, de las 28 existentes a solo diez, fue posible reducir la potencia instalada en 150 kW. Además, el control basado en la demanda permite conseguir un ahorro adicional de energía, ya que controla el funcionamiento de cada una de las bombas en función del vacío necesario en cada una de las líneas de envasado. «No contemplamos la posibilidad de que todas nuestras bombas de vacío funcionen a plena carga al mismo tiempo», comenta Renald Lange basándose en la experiencia adquirida en los tres primeros años de funcionamiento. Si se divide el suministro de vacío en dos circuitos, uno para el vacío aproximado y otro para el vacío medio, es posible instalar bombas de vacío Roots Panda para aumentar la velocidad de bombeo. Además de su alta velocidad de bombeo, la ventaja de estas bombas de vacío es que las mismas están accionadas por motores de potencia relativamente baja.

Renald Lange aprecia una ventaja más en el sistema de vacío centralizado y es que, el mismo, se encuentra instalado fuera de las salas de producción y envasado pudiéndose, de esta forma, llevarse a cabo tareas de mantenimiento mientras las líneas se encuentran en funcionamiento. Para ello se utilizan las dos bombas de vacío instaladas en el grupo de bombeo de reserva, las cuales solo se activan durante el tiempo en el que otras bombas de vacío se encuentren desconectadas. Con el anterior sistema de suministro de vacío descentralizado, cada 3.000 horas el personal de mantenimiento de la empresa debía intervenir en las bombas de vacío de paletas rotativas. Para ello era necesario apagar las líneas de envasado afectadas. Además de solicitar nuestros servicios para la instalación del sistema de vacío centralizado, Mondeléz ha suscrito un contrato de mantenimiento con nosotros. En virtud de este contrato, un técnico de Busch cambiará el aceite de todas las bombas cada seis meses y realizará tareas de mantenimiento, incluyendo el cambio de los filtros, una vez al año. También se garantiza el envío de un modelo de repuesto en 24 horas en caso de fallo de alguna bomba de vacío. «Sin embargo, —comenta Renald Lange— aún no hemos sufrido ningún tipo de problema de funcionamiento en el suministro de vacío». Un análisis preventivo del aceite usado reveló que el nivel de estrés térmico al que había estado sometido era considerablemente inferior al esperado, lo que nos hizo plantearnos la ampliación de los intervalos de cambio del aceite. Como resultado de los ahorros en energía y en trabajos de mantenimiento, los costes de operación del suministro de vacío se vieron considerablemente reducidos. Por tanto, puede considerarse que se ha alcanzado el objetivo de minimización de costes en el suministro de vacío.


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